miércoles, 7 de enero de 2015

Los Dioses lloran hacia otro lado...

Muy buenas noches, seguidores de "¡ Que me oigan !". Hoy volvemos tras un largo y fructífero descanso a publicar una nueva entrada, acerca de una trágica y lamentable noticia que ha ocurrido esta misma mañana del 7 de enero de 2015, la cual me ha obligado a ponerme frente al teclado y a redactar algo, lo que sea.
Se trata de un atentado yihadista que ha tenido lugar en París, la capital francesa, en la redacción de la revista "Charlie Hebdo" alrededor de las once de la mañana, con el que han muerto doce personas y hay, de momento, once heridos. Al parecer, entraron tres hombres vestidos totalmente de negro y con la cara tapada al lugar del desastre y, armados con fusiles, acribillaron a todo el que se puso por delante. Se conoce que ha sido obra del extremismo islámico debido a que estos hombres llegaron gritando "Dios es grande" en árabe. Entre los asesinados se encuentran el director de la revista, Stéphane Charbonnier, siete periodistas de la revista, dos policías, un invitado, Michel Renaud, y una persona que estaba dentro del edificio cuando ocurrió el hecho.
"Charlie Hebdo" es una revista satírica, que cobró importancia en el panorama internacional cuando caricaturizó a Mahoma en 2006, y desde entonces ha estado recibiendo amenazas y denuncias del sector islámico. En 2011, su sede fue atacada con cócteles Molotov, y se vio obligada a cerrar durante varias semanas.
Silencio. Silencio, silencio y más silencio. Es lo que hoy a muchos les gustaría que ocurriese, porque es a lo que les acostumbran, es lo que acostumbran, y es a lo que quieren que nosotros, individuos de otra cultura, con otras ideas, con otra visión, con otros pensamientos... nos acostumbremos. Eso es el extremismo, de la rama que sea. Hacer cosas, buenas o malas, aunque casi siempre son malas, y que sean aceptadas, sin importar las consecuencias que acarrean, sin importar a quien gustan y a quien no, sin importar el por qué se hacen...; es su lema. Y todo porque la figura que han elegido como excusa para poder hacer el mal lo dice, pero no lo dice en absoluto para todo ser humano, sino para ella misma y para sus fieles. Ese es el error: pensar que cuando alguien habla, todo el mundo lo escucha. Sin embargo, volviendo a lo anterior, no vamos a permitir que el silencio se propague, por el simple hecho de que hay una tierra manchada con sangre, sangre derramada a causa de un malentendido. Un malentendido que se malentendió hace bastante tiempo y que actualmente no goza de una "desmalentendización". Un malentendido que se basa en no ver más allá de tu propio horizonte, un malentendido que aparece y desaparece como una epidemia cualquiera, pero que, desde hace tiempo ya, apareció para quedarse y mermar así a la especie humana. Un malentendido que no respeta la libertad, exigiendo una verdad absoluta y negando la verdad dividida de Ortega y Gasset.
En conclusión, no es cosa de religiones, no las señalo, ellas no tienen culpa de que existan guerras, pobreza, crisis de cualquier ámbito, el cáncer, etcétera; en cambio, los seres que las usan para que reinen la discordia y el caos, son los que deberían desaparecer del mundo, o por lo menos, del s. XXI, puesto que estos hechos deberían de haber quedado enterrados con el paso del tiempo y desenterrados, solo, en los libros de historia.
Hoy murieron personas, como, posiblemente, cualquier otro día del año, pero con ellas murió una parte de la esperanza, otro trocito de los pocos que quedan.
Hoy, los Dioses lloran hacia otro lado...

2 comentarios:

  1. Anónimo7/1/15 22:15

    Fantástico, con un final muy bueno.

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    1. Muchas gracias!! Es solo una opinión, aunque seguramente no sea la única persona que la piense!!! :)

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